Qué bien sé yo la fonte que mana y corre,
 aunque es de noche!.

                  I

Aquella eterna fonte está ascondida.
¡Que bien sé yo do tiene su manida
aunque es de noche!

                  II

Su origen no lo sé pues no le tiene
mas sé que todo origen della viene
aunque es de noche.

                  III

Sé que no puede ser cosa tan bella,
y que cielos y tierra beben della
aunque es de noche.

                  IV

Bien sé que suelo en ella no se halla
y que ninguno puede vadealla
aunque es de noche.

                  V

Su claridad nunca es escurecida
y sé que toda luz de ella es venida
aunque es de noche.

                  VI

Sée ser tan caudalosos sus corrientes,
que infiernos cielos riegan y a las gentes
aunque es de noche.

                  VII

El corriente que nace desta fuente
bien sé que es tan capaz y omnipotente
aunque es de noche.

                  VIII

El corriente que de estas dos procede
sé que ninguna de ellas le precede
aunque es de noche.

                  IX

Aquesta eterna fonte está escondida
en este vivo pan por darnos vida
aunque es de noche.

                  X

Aquí se está llamando a las criaturas
y de esta agua se hartan, aunque a escuras
porque es de noche.

                  XI

Aquesta viva fuente que deseo
en este pan de vida yo la veo
aunque es de noche

San Juan de la Cruz,
Cantar de la alma que se huelga de conoscer a Dios por fe.

Y entonces uno se queda con la Iglesia, que me ofrece lo único que debe ofrecerme la Iglesia: el conocimiento de que ya estamos salvados –porque esa es la primera misión de la Iglesia, el anunciar la salvación gracias a Jesucristo- y el camino para alcanzar la alegría, pero sin exclusividades de buen pastor, a través de esa maravilla que es la confesión y los sacramentos. La Iglesia, sin partecitas.

laus deo virginique matris