VISUAL THEOLOGY

El Aceite para ungir -a propósito de la primera de las lecturas de éste domingo- aparece varias veces en el Antiguo Testamento este aceite santo y sus instrucciones de preparación fue dado a Moisés por Dios en el libro del éxodo.  El aceite debía hacerse de diferentes especias, tales como la mirra, canela aromática, caña aromática (cannabis),en hebreo Kaneh-Bosem (וּקְנֵה ב) casia y aceite de oliva, a su vez una mezcla de perfume o aceite perfumado: Habló el Señor a Moisés, diciendo: Toma también de las especias más finas: de mirra fluida, quinientos siclos; de canela aromática, la mitad, doscientos cincuenta; y de caña aromática, doscientos cincuenta; de casia, quinientos siclos, conforme al siclo del santuario, y un hin de aceite de oliva.Y harás de ello el aceite de la santa unción, mezcla de perfume, obra de perfumador; será aceite de santa unción (Ex 30, 22)  

Y entonces uno se queda con la Iglesia, que me ofrece lo único que debe ofrecerme la Iglesia: el conocimiento de que ya estamos salvados –porque esa es la primera misión de la Iglesia, el anunciar la salvación gracias a Jesucristo- y el camino para alcanzar la alegría, pero sin exclusividades de buen pastor, a través de esa maravilla que es la confesión y los sacramentos. La Iglesia, sin partecitas.

laus deo virginique matris