San José al Niño Jesús
un beso le dio en la cara.
San José al Niño Jesús
un beso le dio en la cara.
Y el niño Jesús le dijo:
que me pinchas con las barbas.

Pastores venid.
Pastores llegad
a adorar al Niño,
a adorar al Niño que ha nacido ya.

Oiga, usted, señor José:
no le arrime usted la cara.
Oiga, usted, señor José:
no le arrime usted la cara.
Que se va a asustar el niño
con esas barbas tan largas.

A José miró María
y a María, San José.
A José miró María
y a María, San José.
Y Jesús dijo a los dos
y sonrieron los tres.

San José miraba al cielo
viendo la estrella lucir.
San José miraba al cielo
viendo la estrella lucir.
La Virgen decía al niño
que suspiraba feliz.

Pastores venid.
Pastores llegad
a adorar al Niño,
a adorar al Niño
que ha nacido ya

Y entonces uno se queda con la Iglesia, que me ofrece lo único que debe ofrecerme la Iglesia: el conocimiento de que ya estamos salvados –porque esa es la primera misión de la Iglesia, el anunciar la salvación gracias a Jesucristo- y el camino para alcanzar la alegría, pero sin exclusividades de buen pastor, a través de esa maravilla que es la confesión y los sacramentos. La Iglesia, sin partecitas.

laus deo virginique matris