Dime dónde va la fe
que se desploma cuando no Te ve;
dime dónde va el amor
si Te vas, si Te pierdo, dímelo.

A dónde irá a parar el desconsuelo
si te empieza a echar de menos,
dime dónde voy a ir yo sin Ti.

Dime, dime, que quiero saber, dónde voy a caer
dónde estas que no encuentro las alas del viento
dime, dime que quiero saber cómo puedo volver
a encender la luz apagándome.

Dime dónde va la fe
cuando no queda nada que creer;
dime a dónde va el amor
cuando hay sentimientos que sin Ti se mueren dentro
sin ganas de luchar;
nace un credo y siempre queda cerca un cielo
pero dime, si hay un credo para mi
si estoy sin Ti Rosana Arbelo 

Y entonces uno se queda con la Iglesia, que me ofrece lo único que debe ofrecerme la Iglesia: el conocimiento de que ya estamos salvados –porque esa es la primera misión de la Iglesia, el anunciar la salvación gracias a Jesucristo- y el camino para alcanzar la alegría, pero sin exclusividades de buen pastor, a través de esa maravilla que es la confesión y los sacramentos. La Iglesia, sin partecitas.

laus deo virginique matris