New-old-ideas



Que bien sé yo la fuente que mana y corre,
aunque es de noche.

Aquella eterna fuente está escondida,
que bien sé yo do tiene su manida,
aunque es de noche.

Su origen no lo sé, pues no lo tiene,
más sé que todo origen de ella viene,
aunque es de noche.

Sé que no puede ser cosa tan bella
y que cielos y tierra beben de ella,
aunque es de noche.

Bien sé que suelo en ella no se halla,
y que ninguno puede vadealla,
aunque es de noche.

Su claridad nunca es oscurecida,
y sé que toda luz de ella es venida,
aunque es de noche.

Sé ser tan caudalosos sus corrientes,
que infiernos, cielos riegan, y las gentes,
aunque es de noche.

El corriente que nace de esta fuente,
bien sé que es tan capaz y omnipotente,
aunque es de noche.

El corriente de estas dos procede
sé que ninguna de ellas le precede,
aunque es de noche.

Bien sé que tres en sola una agua viva
residen, y una de otra se deriva,
aunque es de noche La fonte, Juan de la Cruz 

Y entonces uno se queda con la Iglesia, que me ofrece lo único que debe ofrecerme la Iglesia: el conocimiento de que ya estamos salvados –porque esa es la primera misión de la Iglesia, el anunciar la salvación gracias a Jesucristo- y el camino para alcanzar la alegría, pero sin exclusividades de buen pastor, a través de esa maravilla que es la confesión y los sacramentos. La Iglesia, sin partecitas.

laus deo virginique matris