New-old-ideas


Nada más elocuente que el Silencio... Pero, ¿dónde está? ¿Cómo hacer cuando los ruidos parecen cubrirlo? Todo es cuestión de ejercicio y de práctica. Ahora bien, prestemos atención a cualquier espejo del alma... ¿música sublime? ¿Pintura, poesía, paisaje? Aceptemos que todo lo que nos conmueve es imagen de algo mucho más hondo... Y quitemos de nuestro horizonte cualquier determinación o condicionamiento. Tomemos conciencia de que somos llamados desde nuestro interior, indefinible e inexpresable... Que en nuestro Fondo hay silencio (el verdadero) y que es allí donde siempre deseamos volver. Allí hay sentido, todo el sentido, porque es templo viviente para Dios. Vivamos la Presencia... Sin definiciones. Con entera confianza y simplicidad http://flordelyermo.blogspot.com/

Y entonces uno se queda con la Iglesia, que me ofrece lo único que debe ofrecerme la Iglesia: el conocimiento de que ya estamos salvados –porque esa es la primera misión de la Iglesia, el anunciar la salvación gracias a Jesucristo- y el camino para alcanzar la alegría, pero sin exclusividades de buen pastor, a través de esa maravilla que es la confesión y los sacramentos. La Iglesia, sin partecitas.

laus deo virginique matris