Feast of the Immaculate Conception


You are all fair, O Mary;
the original stain is not in you.
You are the glory of Jerusalem,
the joy of Israel,
the honor of our people,
and the great advocate of sinners.
O Mary, Virgin most prudent,
Mother most merciful, pray for us;
intercede for us with our Lord Jesus Christ.

Y entonces uno se queda con la Iglesia, que me ofrece lo único que debe ofrecerme la Iglesia: el conocimiento de que ya estamos salvados –porque esa es la primera misión de la Iglesia, el anunciar la salvación gracias a Jesucristo- y el camino para alcanzar la alegría, pero sin exclusividades de buen pastor, a través de esa maravilla que es la confesión y los sacramentos. La Iglesia, sin partecitas.

laus deo virginique matris