A la nanita nana, nanita ella, nanita ella
Mi Nina tiene sueno bendito sea, bendito sea
A la nanita nana, nanita ella, nanita ella
Mi Nina tiene sueno bendito sea, bendito sea

Fuentecita que corre clara y sonora
Ruisenor que en la selva cantando llora
Calla mientras la cuna se balansea
A la nanita nana, nanita ella

A la nanita nana, nanita ella, nanita ella
Mi Nina tiene sueno bendito sea, bendito sea

Fuentecita que corre clara y sonora
Ruisenor que en la selva cantando llora
Calla mientras la cuna se balansea
A la nanita nana, nanita ella

Y entonces uno se queda con la Iglesia, que me ofrece lo único que debe ofrecerme la Iglesia: el conocimiento de que ya estamos salvados –porque esa es la primera misión de la Iglesia, el anunciar la salvación gracias a Jesucristo- y el camino para alcanzar la alegría, pero sin exclusividades de buen pastor, a través de esa maravilla que es la confesión y los sacramentos. La Iglesia, sin partecitas.

laus deo virginique matris