VISUAL THEOLOGY


La muerte, personificada en un esqueleto provisto de guadaña, aparece sentada y meditabunda sobre la bola del mundo. A sus pies, la serpiente con una manzana en la boca, símbolo del pecado original, se enrosca en la esfera terrestre. Detrás, la cruz desnuda sobre la que se apoyan las escaleras utilizadas por los Santos Varones para descender el cuerpo de Cristo. Del madero penden dos sudarios, uno de color blanco y otro de color negro que lleva inscrita la leyenda en latín Mors Mortem Superavit, que significa "La muerte venció a la propia muerte". Este paso alegórico, que cada Sábado Santo desfila en la Hermandad del Santo Entierro de Sevilla, es conocido popularmente como La Canina y fue creado en 1693 por el escultor Antonio Cardoso de Quirós, quien, en un proceso de renovación artística de la cofradía tras un periodo de decaimiento, eliminó la antigua composición de la alegoría del Triunfo de la Cruz -compuesta por un Niño Jesús en actitud de bendecir o un ángel sobre el mundo- para establecer el esqueleto pensativo sobre la bola terráquea. El propósito de éste paso es es proclamar la Resurrección de Jesús como instrumento para la redención del mundo, el perdón de los pecados y la victoria sobre el demonio 

Y entonces uno se queda con la Iglesia, que me ofrece lo único que debe ofrecerme la Iglesia: el conocimiento de que ya estamos salvados –porque esa es la primera misión de la Iglesia, el anunciar la salvación gracias a Jesucristo- y el camino para alcanzar la alegría, pero sin exclusividades de buen pastor, a través de esa maravilla que es la confesión y los sacramentos. La Iglesia, sin partecitas.

laus deo virginique matris