La Exaltación de la Santa Cruz


Victoria! ¡Tú reinarás!
¡Oh, cruz, Tú nos salvarás!
La cruz de Cristo nos muestra
el gran amor del Señor:
sabemos que por nosotros
su vida en ella entregó.

Que nuestra vida de entrega
proclame al mundo este amor:
que todos sepan cuan cerca
se encuentra el reino de Dios.

Al mundo que está buscando
su plena liberación
la cruz enseña el camino
de su única salvación.

Oh, cruz, fuente fecunda
de vida y de bendición:
extiende a todos los hombres
tu reino de salvación.

En ti, Jesús enclavado
muriendo nos rescató.
De ti, señal de esperanza,
nos viene la redención.

La muerte fue derrotada
por Cristo que en ti murió;
también nosotros cantemos
¡Victoria y resurrección!

Honor y gloria entonemos
a Cristo liberador;
su cruz nos guíe hasta el cielo,
la Tierra de promisión ■



ilustración: Gauguin, Le Christ jaune, Albright-Knox Art Gallery (Buffalo, NY)

Y entonces uno se queda con la Iglesia, que me ofrece lo único que debe ofrecerme la Iglesia: el conocimiento de que ya estamos salvados –porque esa es la primera misión de la Iglesia, el anunciar la salvación gracias a Jesucristo- y el camino para alcanzar la alegría, pero sin exclusividades de buen pastor, a través de esa maravilla que es la confesión y los sacramentos. La Iglesia, sin partecitas.

laus deo virginique matris