V Domingo de Cuaresma

Leemos en el libro de los Proverbios que el que guarda su boca, guarda su vida[1].

En el evangelio de éste domingo –el último domingo de Cuaresma antes de la Semana Santa- aparecen varios personajes, y sólo uno de ellos guarda silencio: Lázaro. No escucharemos nunca su voz a lo largo del evangelio, y sin duda tenía muchas cosas qué decir, pues había regresado de la muerte, a la vida[2].

Con ésta actitud de silencio de Lázaro, el evangelista nos invita a reflexionar sobre la importancia que tienen el silencio y el recogimiento en nuestra vida[3].

Vivimos en una sociedad llena de ruido –interior y exterior-, un ambiente que ayuda más bien poco al recogimiento del alma y los sentidos, y sin recogimiento interior es prácticamente imposible la vida espiritual, y sin vida espiritual nos volvemos esclavos –literalmente- de la superficialidad, del materialismo; de nuestro egoísmo, en una palabra.

¿Qué mas quieres, alma, y qué más buscas fuera de ti –son palabras de San Juan de la Cruz- si dentro de ti tienes tus riquezas, tus deleites, tu satisfacción? ¿Qué más puedes desear si en ti está la fuente que te sacia?[4].

Es importante que nos esforcemos por encontrarnos a solas con nuestro Dios y con nosotros mismos, por lo menos una o dos veces a lo largo del día. No hacen falta muchos minutos, tampoco un espacio determinado. Mucho mejor si en la presencia Eucarística del Señor, pero si no es posible, cualquier lugar es bueno para guardar silencio y encontrarnos con nuestro Creador y con nosotros mismos.

Muchos hombres y mujeres, como no se encuentran con Dios ni con ellos mismos, se buscan y buscan a Dios fuera de ellos, y se entregan al culto de la confusión y del ruido, creyendo que viven cuando en realidad están llenos de ruido; y creyendo amar cuando en realidad lo único que hacen es chocar con las exterioridades del amor…

Vienen días –la Semana Santa- en los que recordaremos, mediante la liturgia los misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor. Si hay silencio exterior e interior podremos aprovechar toda la riqueza que la Iglesia nos ofrece; si dejamos que el ruido invada nuestra vida, pobre será nuestra participación.

Quizá sea el momento de bajar el volumen –por unos días- del ipod, y visitar un poco menos Youtube,[5] que no son malos en sí, pero que quizá distraen de lo importante y lo esencial: una sola cosa es necesaria[6]: el silencio para poder contemplar, el silencio para poder entender, el silencio para poder amar. A Dios, a nosotros mismos –de una manera ordenada y correcta- y a aquellos que nos rodean y que esperan que les ayudemos a llegar a Dios.

[1] 13, 3.
[2] Homilía pronunciada el 9.III.2007, V Domingo del Tiempo de Cuaresma, en la parroquia de St. Matthew, en San Antonio (Texas)
[3] Una de las primeras cosas esenciales de la soledad interior consiste en la realización de una fe en la que el ser humano se hace responsable de su vida interior. Se enfrenta a todo su misterio, en presencia de Dios invisible. Y toma sobre sí la tarea solitaria, incomunicable y apenas comprensible de seguir su camino a través de la obscuridad de su propio misterio hasta descubrir que ése misterio y el misterio de Dios emergen de una misma realidad, que es la realidad única; que Dios vive en él y él en Dios; no precisamente en la forma que las palabras parecen sugerir (pues las palabras no tienen ningún poder para comprender la realidad), sino de una forma que hace que las palabras y los intentos de comunicar parezcan completamente ilusiorios ( T. MERTON, Notas para una filosofía de la soledad, ed. Cairos, p. 120)
[4] Cántico espiritual, 1, 8.
[5] YouTube es el nombre del popular sitio web que permite a los usuarios compartir vídeos digitales a través de Internet. Fue fundado en febrero de 2005 por tres antiguos empleados de PayPal: Chad Hurley, Steve Chen y Jawed Karim. YouTube es propiedad de Google, desde su compra, 10 de octubre de 2006 por 1.650 millones de dólares. YouTube usa un reproductor en línea basado en Adobe Flash para servir su contenido. Es muy popular gracias a la posibilidad de alojar vídeos personales de manera sencilla. YouTube aloja una variedad de clips de películas, programas de televisión, vídeos musicales, y vídeos caseros (a pesar de las reglas de YouTube contra subir vídeos con copyright, este material existe en abundancia). Los enlaces a vídeos de YouTube pueden ser también puestos en blogs y sitios web personales usando APIs o embebiendo cierto código HTML.
[6] Cfr Lc 10, 42.

Ilustración: Franciszek Zmurko, Lázaro durmiendo (1877) óleo sobre tela, colección particular.

Y entonces uno se queda con la Iglesia, que me ofrece lo único que debe ofrecerme la Iglesia: el conocimiento de que ya estamos salvados –porque esa es la primera misión de la Iglesia, el anunciar la salvación gracias a Jesucristo- y el camino para alcanzar la alegría, pero sin exclusividades de buen pastor, a través de esa maravilla que es la confesión y los sacramentos. La Iglesia, sin partecitas.

laus deo virginique matris